El Área de Cultura del Ayuntamiento de Puerto de la Cruz continúa desplegando su calendario de festivales culturales de 2026 con una programación que, desde julio y hasta final de año, reúne música, cine, literatura, creación contemporánea y propuestas vinculadas al patrimonio y al conocimiento.
Tras un primer semestre marcado por citas como el Festival Internacional de Arte en la Calle MUECA, Up&Down, Constelación Escénica o Veranos del Taoro, Puerto de la Cruz afronta la segunda mitad del año con un nuevo recorrido de festivales que da continuidad a una planificación cultural sostenida y diversa.
Esta programación responde a una estrategia que entiende los festivales no como una suma de acontecimientos aislados, sino como herramientas de acceso a la cultura, espacios de encuentro y plataformas para la creación y la generación de conocimiento. Proyectos con identidades y trayectorias diferentes se relacionan así con la ciudadanía y con el territorio, contribuyendo a configurar un ecosistema cultural activo durante todo el año.
En palabras del alcalde de Puerto de la Cruz, Leopoldo Afonso, «este calendario refleja una manera de entender la cultura como parte activa del presente y del futuro de la ciudad. No hablamos de una suma de eventos aislados, sino de una programación que proyecta identidad, genera valor para Puerto de la Cruz y refuerza su papel como lugar de encuentro para la ciudadanía y para quienes nos visitan».
Un verano conectado con los grandes circuitos culturales
El segundo semestre comienza con la música como uno de sus principales lenguajes. Los días 23, 24 y 25 de julio, Puerto de la Cruz vuelve a formar parte del Festival Internacional Canarias Jazz & Más, una de las citas musicales más consolidadas del Archipiélago y un proyecto con una amplia trayectoria que conecta Canarias con destacadas figuras y propuestas del jazz nacional e internacional.
La programación cultural del verano continúa vinculando a Puerto de la Cruz con proyectos y circuitos que amplían la diversidad de su oferta y favorecen el encuentro entre públicos, artistas y espacios de la ciudad.
Septiembre: música, creatividad y cine de realidad
Septiembre abre una nueva etapa del calendario con Phe Festival, que celebra los días 4 y 5 una nueva edición en Puerto de la Cruz. Música actual, cultura urbana y nuevas tendencias creativas convergen en una propuesta que ha construido una relación continuada con el municipio y que conecta a públicos diversos con algunas de las expresiones de la cultura contemporánea.
A continuación, del 7 al 13 de septiembre, DOCanarias – International Film Festival convierte el cine de realidad en un punto de partida para observar, comprender y dialogar sobre el mundo contemporáneo. Proyecciones y encuentros acercan al público distintas cinematografías y miradas, consolidando el audiovisual como espacio para el conocimiento, la reflexión y el intercambio.
Octubre: música, literatura y conocimiento del mundo
Los días 2 y 3 de octubre, Puerto de la Cruz se suma a la celebración del Día Internacional de la Música, una cita compartida con diferentes ciudades que refuerza la relación del municipio con la creación musical y con una agenda cultural conectada más allá del ámbito local.
Del 19 al 25 de octubre llega una de las citas centrales del otoño: el Festival Internacional de Literatura de Viajes y Aventuras Periplo. Durante una semana, la literatura, el periodismo, la fotografía y otras formas de narrar el viaje vuelven a encontrarse en Puerto de la Cruz para acercar al público historias, experiencias y diferentes maneras de aproximarse a las realidades del mundo.
Periplo convierte distintos espacios del municipio en lugares para la conversación y el intercambio entre autores, autoras y públicos, incorporando actividades divulgativas, artísticas y formativas y reforzando la relación histórica de Puerto de la Cruz con el viaje, el conocimiento y el encuentro entre culturas.
Noviembre: percusión, libro y creación especializada
Noviembre concentra varias propuestas que profundizan en ámbitos específicos de la creación y favorecen la transferencia de conocimiento entre profesionales y ciudadanía.
Del 12 al 15 de noviembre, Ritmos Handmade vuelve a situar la percusión en el centro de una programación que combina conciertos, masterclass, talleres y actividades formativas. El festival entiende la música no solo desde la exhibición artística, sino también desde el aprendizaje, el intercambio entre profesionales y la aproximación del público a diferentes lenguajes y tradiciones vinculadas a la percusión.
Del 17 al 21 de noviembre, DLIBRO propone un encuentro con el mundo del libro desde una perspectiva que permite mirar más allá de la obra terminada. La programación pone el foco en los procesos, conocimientos y profesionales que hacen posible que un libro llegue hasta sus lectores, visibilizando los distintos oficios de la cadena editorial y generando espacios de relación entre profesionales del sector, creadoras, creadores y público.
El patrimonio musical cierra el año
La programación continúa durante noviembre y diciembre con el Puerto de la Cruz Bach Festival, una propuesta dedicada a la música clásica y coral que combina conciertos, formación, exposiciones y actividades divulgativas. El festival acerca al público tanto la obra de Johann Sebastian Bach como el contexto cultural e histórico en el que se desarrolló su producción musical.
A este recorrido se suma, en distintas fechas del año, el Festival de Música Antigua y Barroca, dedicado a la difusión y puesta en valor de repertorios históricos y a acercar este patrimonio sonoro a la ciudadanía.
De esta manera, los últimos meses del año amplían un calendario en el que conviven grandes citas consolidadas, proyectos especializados y propuestas capaces de conectar patrimonio, creación contemporánea, formación y participación.
Una programación que construye relaciones con la ciudad
La concejala de Cultura, Desiré Díaz, subraya que «una de las fortalezas de este calendario es su capacidad para desplegarse en diálogo con la ciudad. Buena parte de la programación encuentra en el espacio público un lugar natural para el encuentro, acercando la cultura a la vida cotidiana y permitiendo que festivales muy distintos entre sí construyan una experiencia cultural diversa, cercana y conectada».
El calendario cultural de 2026 plantea así una perspectiva en la que cada proyecto, desde su singularidad, aporta sentido a una estructura común. La complementariedad entre festivales favorece la relación entre agentes culturales, el intercambio de conocimientos y la construcción de un relato compartido, al tiempo que permite atender intereses y públicos diferentes.
Esta forma de entender la programación mantiene una estrecha relación con el propio carácter de Puerto de la Cruz como lugar históricamente vinculado al intercambio. Calles, plazas, espacios patrimoniales, equipamientos culturales y entornos abiertos forman parte de una programación que establece relaciones directas entre cultura y territorio.
Frente a un modelo en el que la actividad cultural queda circunscrita fundamentalmente a espacios concebidos como contenedores, buena parte de los festivales de Puerto de la Cruz incorpora el espacio público como parte activa de la experiencia. Esta condición amplía el acceso y la visibilidad de la cultura y favorece el encuentro, la mediación y una relación más cotidiana entre los proyectos culturales y la ciudadanía.
En este marco, el Área de Cultura del Ayuntamiento de Puerto de la Cruz desarrolla una función estratégica de coordinación y articulación, conectando proyectos, agentes y públicos y dotando de coherencia a un calendario que se extiende a lo largo del año. Su labor contribuye a garantizar los derechos culturales, favorecer la transferencia de conocimiento y consolidar la cultura como un proceso estable, creativo, accesible y participativo.
Con el recorrido que se abre desde julio hasta diciembre, Puerto de la Cruz da continuidad a una programación cultural que entiende los festivales como espacios para crear, encontrarse, aprender y compartir; una cultura vinculada al territorio y capaz de generar conocimiento, cohesión social y valor para quienes viven y se relacionan con la ciudad.





