Up&Down transforma cada primavera el Castillo de San Felipe en un escenario donde el jazz y las músicas del mundo se
encuentran. Durante varios días, artistas de distintas geografías —desde África
hasta América Latina— comparten propuestas que combinan tradición,
improvisación y nuevas fusiones. El festival garantiza el derecho al disfrute de la diversidad sonora mediante formatos
íntimos y precios reducidos, facilitando una cercanía única con el artista. Esta atmósfera de escucha activa en un entorno patrimonial promueve el diálogo
intercultural, convirtiendo cada concierto en un espacio de conexión humana, pensamiento musical y deleite compartido.